Llegamos a casa

A lo largo de nuestras vidas deseamos muchas cosas y gran parte de ellas las conseguimos. Comprar tu primer coche, viajar a un lugar que te gusta, compartir tu vida con la persona que te llena o simplemente ir a un concierto de tu grupo favorito… Pero hay otras cosas que deseamos, aquellas cosas que parecen inalcanzables. A estas «cosas» las llamamos sueños. En raras ocasiones, el sueño de una persona se convierte en un sueño compartido con muchas otras, creando un vínculo difícil de romper y reuniendo bajo un mismo paraguas a gente muy distinta, pero que sueñan juntos porque soñar es gratis (al menos por ahora). Los sueños personales son difíciles de cumplir, y lo es aún más cumplir el sueño de una comunidad, pero hoy puedo decir que el sueño llamado «Team Radikal» es una realidad y felicito a todos los que nos sentimos parte de esto en mayor o menor medida porque estamos de enhorabuena, al fin *llegamos a *NUESTRA casa.
Lejos queda el año 2005, el año en el que iniciamos nuestra andadura. El camino ha sido largo y ha estado lleno de idas y venidas, pero desde el principio nuestras señas de identidad fueron: entrenamientos exigentes en el aspecto físico, intentar innovar siempre que podamos y lo más importante, mantener un gran ambiente de amistad y compañerismo. Nos gusta pensar que hoy en día seguimos manteniendo dichas señas y esperamos que siga siendo así en el futuro.
En todos estos años, muchos han sido los centros deportivos que nos han abierto sus puertas de par en par y en todos ellos hemos vivido grandes momentos y conocido a grandes personas. El Gym Brasil, nuestra querida cocherita donde empezó todo, el Gym Gavannah y su piscina, el Fitness Place, que sumó el spa, el Master Fitness, que nos dió cobijo cuando pasamos por dificultades y el Klub de la Lucha que ha sido nuestra casa durante al menos 10 años, sin olvidar al Gym Francés, que nos ha abierto sus puertas cuando nos ha hecho falta y por supuesto, al puente de la AP-4 que fue el bastión «Radikal» durante los meses en los que el maldito virus cerró todas las puertas. Agradecemos a todos ellos que hayan sido parte de nuestra historia y suerte en los años venideros.
Pero si a alguien hay que agradecer de verdad este sueño cumplido, es a todas las personas que han formado parte de nuestro club porque ellos, son los que dan forma a la familia llamada «Team Radikal» y más aún a todos aquellos que se han volcado en la construcción de nuestra casa, dando apoyo económico, material, mano de obra y robando tiempo a sus vidas, para poner su granito de arena en este proyecto, sin olvidar al Club Boxeo Dos Hermanas, que nos dió toda la información necesaria para hacer las cosas bien cuando estábamos perdidos y solo recibíamos respuestas contradictorias. A todos ellos GRACIAS de todo corazón.
Por último, nos gustaría remarcar que aunque este ha sido un gran paso para nuestro club, aún quedan objetivos por cumplir y nos encantaría seguir contando con todos los que ya forman parte de la familia Radikal y por supuesto, con todos los que están por venir.


